Tierna Amistad

Video reflexion Mi Hija lleva en su corazón "el amor más grande del mundo"..Vale la pena ver el video


El día que mi maría josé nació, en verdad no sentí gran alegría porque la decepción que sentía parecía ser más grande que el gran acontecimiento que representa tener un hijo. yo quería un varón.
A los dos días de haber nacido, fui a buscar a mis dos mujeres, una lucía pálida y la otra radiante y dormilona. en pocos meses me dejé cautivar por la sonrisa de maría josé y por el negro de su mirada fija y penetrante, fue entonces cuando empecé a amarla con locura, su carita, su sonrisa y su mirada no se apartaban ni un instante de mi pensamiento, todo se lo quería comprar, la miraba en cada niño o niña, hacía planes, todo sería para mi maría josé.
-este relato era contado a menudo por randolf, el padre de maría josé: yo también sentía gran afecto por la niña que era la razón más grande para vivir de randolf, según decía él mismo. una tarde estaba mi familia y la de randolf haciendo un picnic a la orilla de una laguna cerca de casa y la niña entabla una conversación con su papá, todos escuchábamos atentamente-
-papi, cuando cumpla quince años, ¿cuál será mi regalo?.
-pero mi amor si apenas tienes diez añitos- ¿no te parece que falta mucho para esa fecha?.
-bueno, papi, tú siempre dices que el tiempo pasa volando, aunque yo nunca lo he visto por aquí-
La conversación se extendía y todos participamos de ella. al caer el sol regresamos a nuestras casas.
Una mañana me encontré con randolf frente al colegio donde estudiaba su hija quien ya tenía catorce años. el hombre se veía muy contento y la sonrisa no se apartaba de su rostro. con gran orgullo me mostró el registro de calificaciones de maría josé, eran otras impresionantes, ninguna bajaba de 10 y los estímulos que les habían escrito sus profesores eran realmente conmovedores, felicité al dichoso padre y le invité a un café.
María josé ocupaba todo el espacio en casa, en la mente y en el corazón de la familia, especialmente el de su padre.
Fue un domingo muy temprano cuando nos dirigíamos a misa, cuando maría josé tropezó con algo, eso creímos todos, y dio un traspié, su papá la detuvo de inmediato para que no cayera. ya instalados en nuestros asientos, vimos como maría josé fue cayendo lentamente sobre el banco y casi perdió el conocimiento. la tomé en brazos mientras su padre, buscaba un taxi y la llevamos al hospital. allí permaneció por diez días y fue entonces cuando le informaron que su hija padecía de una grave enfermedad que afectaba seriamente su corazón, pero no era algo definitivo, que debía practicarle otras pruebas para llegar a un diagnóstico firme.
Los días iban transcurriendo, randolf renunció a su trabajo para dedicarse al cuidado de maría josé, su madre quería hacerlo pero decidieron que ella trabajaría, pues sus ingresos eran superiores a los de él.
Una mañana randolf se encontraba al lado de su hija cuando ella le preguntó:
-¿voy a morir, no es cierto?, eso te lo dijeron los médicos ¿verdad?
-no mi amor, no vas a morir, dios que es tan grande, no permitiría que pierda lo que más he amado en el mundo respondió el padre.
-¿van a algún lugar?. ¿pueden ver desde lo alto a las personas queridas?. ¿sabes si pueden volver?
-bueno hija, respondió, en verdad nadie ha regresado de allá a contar algo sobre eso, pero si yo muriera, no te dejaría sola. estando en el más allá buscaría la manera de comunicarme contigo, en última instancia utilizaría el viento para venir a verte.
-¿al viento? ¿y como lo harías papi?.
-no tengo la menor idea hija, sólo sé que si algún día muero, sentirás que estoy contigo cuando un suave viento roce tu cara y una brisa fresca bese tus mejillas.
Ese mismo día por la tarde, llamaron a randolf, el asunto era grave, su hija estaba muriendo, necesitaban un corazón pues el de ella no resistiría sino unos quince o veinte días más. ¡un corazón!. ¿de dónde saco un corazón?. lo vendían en la farmacia acaso, en el supermercado, o en una de esas grandes tiendas que hacen propaganda por radio y televisión. ¡un corazón!. ¿dónde?.
Ese mismo mes, maría josé cumpliría sus quince años. fue el viernes por la tarde cuando consiguieron un donante, las cosas iban a cambiar. el domingo por la tarde, ya maría josé estaba operada. todo salió como los médicos lo habían planeado. ¡éxito total!. sin embargo, randolf no había vuelto por el hospital y maría josé lo extrañaba muchísimo. su mamá le decía que ya que todo estaba bien y que sería el papá quien trabajaría para sostener la familia, maría josé permaneció en el hospital por quince días más, los médicos no habían querido dejarla ir hasta que su corazón estuviera firme y fuerte y así lo hicieron.
Al llegar a casa todos se sentaron en un enorme sofá y su mamá con los ojos llenos de lágrimas le entregó una carta de su padre.
María josé, mi gran amor: "al momento de leer mi carta, debes tener quince años y un corazón fuerte latiendo en tu pecho, esa fue la promesa de los médicos que te operaron. no puedes imaginarte ni remotamente cuánto lamento no estar a tu lado en este instante.
Cuando supe que ibas a morir sentí que yo también moriría contigo, y me preguntaba ¿qué podía hacer?... después de tanto pensar y sentir mil cosas dentro de mí, decidí finalmente que la mejor manera de hacer algo por ti era darle respuesta a una pregunta que me hiciste cuando tenias diez años y a la cual no respondí.
Decidí hacerte el regalo más hermoso que nadie jamás ha hecho. te regalo mi vida entera, sin condición alguna para que hagas con ella lo que creas que es mejor, sintiendo muchas cosas bellas y sabiendo que en el mundo lo más importante es que quieras vivir, ¡vive hija!. ¡¡¡¡te amo!!!!... también quiero que sepas que hoy, mañana y siempre estaré a tu lado, siempre. te amo y siempre te amaré, porque eres lo más grande y hermoso que dios me ha dado... siempre estaré contigo, siempre te amaré...
María josé lloró todo el día y toda la noche. al día siguiente, fue al cementerio y se sentó sobre la tumba de su papá, lloró como nadie lo ha hecho y susurro:
-papi ahora puedo comprender cuánto me amabas, yo también te amo aunque nunca te lo dije. por eso también comprendo la importancia de decir "te amo". y te pido perdón por haber guardado silencio"...
En ese instante las copas de los árboles se movieron levemente y cayeron algunas flores, sintió maría josé que un suave viento rozó su cara y una brisa fresca besó sus mejillas. alzó la mirada al cielo sintiendo una paz inmensa y dio gracias a dios por eso. se levantó y caminó a casa con la alegría de saber que lleva en su corazón "el amor más grande del mundo"..

Video reflexión Mi Hija lleva en su corazón "el amor más grande del mundo"..Vale la pena ver el video

El día que mi maría josé nació, en verdad no sentí gran alegría porque la decepción que sentía parecía ser más grande que el gran acontecimiento que representa tener un hijo. yo quería un varón.
A los dos días de haber nacido, fui a buscar a mis dos mujeres, una lucía pálida y la otra radiante y dormilona. en pocos meses me dejé cautivar por la sonrisa de maría josé y por el negro de su mirada fija y penetrante, fue entonces cuando empecé a amarla con locura, su carita, su sonrisa y su mirada no se apartaban ni un instante de mi pensamiento, todo se lo quería comprar, la miraba en cada niño o niña, hacía planes, todo sería para mi maría josé.
-este relato era contado a menudo por randolf, el padre de maría josé: yo también sentía gran afecto por la niña que era la razón más grande para vivir de randolf, según decía él mismo. una tarde estaba mi familia y la de randolf haciendo un picnic a la orilla de una laguna cerca de casa y la niña entabla una conversación con su papá, todos escuchábamos atentamente-
-papi, cuando cumpla quince años, ¿cuál será mi regalo?.
-pero mi amor si apenas tienes diez añitos- ¿no te parece que falta mucho para esa fecha?.
-bueno, papi, tú siempre dices que el tiempo pasa volando, aunque yo nunca lo he visto por aquí-
La conversación se extendía y todos participamos de ella. al caer el sol regresamos a nuestras casas.
Una mañana me encontré con randolf frente al colegio donde estudiaba su hija quien ya tenía catorce años. el hombre se veía muy contento y la sonrisa no se apartaba de su rostro. con gran orgullo me mostró el registro de calificaciones de maría josé, eran otras impresionantes, ninguna bajaba de 10 y los estímulos que les habían escrito sus profesores eran realmente conmovedores, felicité al dichoso padre y le invité a un café.
María josé ocupaba todo el espacio en casa, en la mente y en el corazón de la familia, especialmente el de su padre.
Fue un domingo muy temprano cuando nos dirigíamos a misa, cuando maría josé tropezó con algo, eso creímos todos, y dio un traspié, su papá la detuvo de inmediato para que no cayera. ya instalados en nuestros asientos, vimos como maría josé fue cayendo lentamente sobre el banco y casi perdió el conocimiento. la tomé en brazos mientras su padre, buscaba un taxi y la llevamos al hospital. allí permaneció por diez días y fue entonces cuando le informaron que su hija padecía de una grave enfermedad que afectaba seriamente su corazón, pero no era algo definitivo, que debía practicarle otras pruebas para llegar a un diagnóstico firme.
Los días iban transcurriendo, randolf renunció a su trabajo para dedicarse al cuidado de maría josé, su madre quería hacerlo pero decidieron que ella trabajaría, pues sus ingresos eran superiores a los de él.
Una mañana randolf se encontraba al lado de su hija cuando ella le preguntó:
-¿voy a morir, no es cierto?, eso te lo dijeron los médicos ¿verdad?
-no mi amor, no vas a morir, dios que es tan grande, no permitiría que pierda lo que más he amado en el mundo respondió el padre.
-¿van a algún lugar?. ¿pueden ver desde lo alto a las personas queridas?. ¿sabes si pueden volver?
-bueno hija, respondió, en verdad nadie ha regresado de allá a contar algo sobre eso, pero si yo muriera, no te dejaría sola. estando en el más allá buscaría la manera de comunicarme contigo, en última instancia utilizaría el viento para venir a verte.
-¿al viento? ¿y como lo harías papi?.
-no tengo la menor idea hija, sólo sé que si algún día muero, sentirás que estoy contigo cuando un suave viento roce tu cara y una brisa fresca bese tus mejillas.
Ese mismo día por la tarde, llamaron a randolf, el asunto era grave, su hija estaba muriendo, necesitaban un corazón pues el de ella no resistiría sino unos quince o veinte días más. ¡un corazón!. ¿de dónde saco un corazón?. lo vendían en la farmacia acaso, en el supermercado, o en una de esas grandes tiendas que hacen propaganda por radio y televisión. ¡un corazón!. ¿dónde?.
Ese mismo mes, maría josé cumpliría sus quince años. fue el viernes por la tarde cuando consiguieron un donante, las cosas iban a cambiar. el domingo por la tarde, ya maría josé estaba operada. todo salió como los médicos lo habían planeado. ¡éxito total!. sin embargo, randolf no había vuelto por el hospital y maría josé lo extrañaba muchísimo. su mamá le decía que ya que todo estaba bien y que sería el papá quien trabajaría para sostener la familia, maría josé permaneció en el hospital por quince días más, los médicos no habían querido dejarla ir hasta que su corazón estuviera firme y fuerte y así lo hicieron.
Al llegar a casa todos se sentaron en un enorme sofá y su mamá con los ojos llenos de lágrimas le entregó una carta de su padre.
María josé, mi gran amor: "al momento de leer mi carta, debes tener quince años y un corazón fuerte latiendo en tu pecho, esa fue la promesa de los médicos que te operaron. no puedes imaginarte ni remotamente cuánto lamento no estar a tu lado en este instante.
Cuando supe que ibas a morir sentí que yo también moriría contigo, y me preguntaba ¿qué podía hacer?... después de tanto pensar y sentir mil cosas dentro de mí, decidí finalmente que la mejor manera de hacer algo por ti era darle respuesta a una pregunta que me hiciste cuando tenias diez años y a la cual no respondí.
Decidí hacerte el regalo más hermoso que nadie jamás ha hecho. te regalo mi vida entera, sin condición alguna para que hagas con ella lo que creas que es mejor, sintiendo muchas cosas bellas y sabiendo que en el mundo lo más importante es que quieras vivir, ¡vive hija!. ¡¡¡¡te amo!!!!... también quiero que sepas que hoy, mañana y siempre estaré a tu lado, siempre. te amo y siempre te amaré, porque eres lo más grande y hermoso que dios me ha dado... siempre estaré contigo, siempre te amaré...
María josé lloró todo el día y toda la noche. al día siguiente, fue al cementerio y se sentó sobre la tumba de su papá, lloró como nadie lo ha hecho y susurro:
-papi ahora puedo comprender cuánto me amabas, yo también te amo aunque nunca te lo dije. por eso también comprendo la importancia de decir "te amo". y te pido perdón por haber guardado silencio"...
En ese instante las copas de los árboles se movieron levemente y cayeron algunas flores, sintió maría josé que un suave viento rozó su cara y una brisa fresca besó sus mejillas. alzó la mirada al cielo sintiendo una paz inmensa y dio gracias a dios por eso. se levantó y caminó a casa con la alegría de saber que lleva en su corazón "el amor más grande del mundo"..

Video-Reflexión 'CUANDO YO YA NO PUEDA' Conmovedoras palabras de un padre a su hijo.




El día que esté viejo y ya no sea el mismo, ten paciencia y compréndeme. cuando derrame comida sobre mi camisa y olvide como atarme los zapatos, recuerda las horas que pasé enseñándote a hacer las mismas cosas.
Si cuando converses conmigo repito y repito la misma historia que tu conoces de sobra como termina, no me interrumpas y escúchame. cuando eras pequeño, para que te durmieras tuve que contarte miles de veces el mismo cuento hasta que cerraras tus ojitos. 
Cuando estemos reunidos y sin querer me haga mis necesidades no te avergüences y compréndeme, que no tengo la culpa de ello, pues ya no puedo controlarlas. piensa cuantas veces te ayude de niño y estuve pacientemente a tu lado esperando a que terminaras lo que estabas haciendo. 
No me reproches porque no quiera bañarme; no me regañes por ello. recuerda los momentos que te perseguía y los mil pretextos que inventaba para hacerte mas agradable tu aseo. 
Acéptame y perdóname ya que el niño ahora soy yo... 
Cuando me véas inutil e ignorante frente a todos los aparatos tecnológicos que ya no podré entender, te suplico que me des todo el tiempo que sea necesario para no lastimarme con tu sonrisa burlona. acuérdate que fui yo el que te enseñó tantas cosas. a comer, a vestirte y la educación para enfrentar la vida tan bien como lo haces, son el producto de mi esfuerzo y perseverancia por ti. 
Cuando en algún tiempo mientras conversamos me llegue a olvidar del tema del que estamos hablando, dame todo el tiempo que sea necesario hasta que yo recuerde y si no puedo hacerlo no te burles de mi. tal vez no era importante lo que hablaba pero a mi me bastaba con que solo me escucharas ese momento. 
Si alguna vez ya no quiero comer, no me insistas. se cuanto puedo hacer y cuanto no debo hacer. tambien comprende que con el paso del tiempo ya no tengo dientes para morder ni gusto para sentir. 
Cuando me falten mis piernas por estar cansadas para andar dame una mano tierna para apoyarme, como lo hice yo cuando comenzaste a caminar con tus débiles piernecitas. 
Por último, cuando algun día me oigas decir que ya no quiero vivir y solo desearía morir, no te enfades. aalgun día entenderás que esto no tiene nada que ver con tu cariño ni con cuanto te amo. trata de comprender que ya no vivo sino sobrevivo y eso no es vivir. siempre quise lo mejor para ti y he preparado los caminos que has debido recorrer. piensa entonces que con el paso que me adelanto a dar estaré construyendo para ti otra ruta en otro tiempo, pero siempre contigo. 
No te sientas triste o impotente por verme como me ves. dame tu corazón, compréndeme y apóyame como yo lo hice cuando empezaste a vivir...de la misma manera como te he acompañado en tu sendero te ruego me acompañes a terminar el mío. dame amor y paciencia que yo te devolveré gratitud y sonrisas con el inmenso amor que tengo por ti.

Video reflexion Mi Hija lleva en su corazón "el amor más grande del mundo"..


El día que mi maría josé nació, en verdad no sentí gran alegría porque la decepción que sentía parecía ser más grande que el gran acontecimiento que representa tener un hijo. yo quería un varón. 
A los dos días de haber nacido, fui a buscar a mis dos mujeres, una lucía pálida y la otra radiante y dormilona. en pocos meses me dejé cautivar por la sonrisa de maría josé y por el negro de su mirada fija y penetrante, fue entonces cuando empecé a amarla con locura, su carita, su sonrisa y su mirada no se apartaban ni un instante de mi pensamiento, todo se lo quería comprar, la miraba en cada niño o niña, hacía planes, todo sería para mi maría josé. 
-este relato era contado a menudo por randolf, el padre de maría josé: yo también sentía gran afecto por la niña que era la razón más grande para vivir de randolf, según decía él mismo. una tarde estaba mi familia y la de randolf haciendo un picnic a la orilla de una laguna cerca de casa y la niña entabla una conversación con su papá, todos escuchábamos atentamente- 
-papi, cuando cumpla quince años, ¿cuál será mi regalo?. 
-pero mi amor si apenas tienes diez añitos- ¿no te parece que falta mucho para esa fecha?. 
-bueno, papi, tú siempre dices que el tiempo pasa volando, aunque yo nunca lo he visto por aquí- 
La conversación se extendía y todos participamos de ella. al caer el sol regresamos a nuestras casas. 
Una mañana me encontré con randolf frente al colegio donde estudiaba su hija quien ya tenía catorce años. el hombre se veía muy contento y la sonrisa no se apartaba de su rostro. con gran orgullo me mostró el registro de calificaciones de maría josé, eran otras impresionantes, ninguna bajaba de 10 y los estímulos que les habían escrito sus profesores eran realmente conmovedores, felicité al dichoso padre y le invité a un café. 
María josé ocupaba todo el espacio en casa, en la mente y en el corazón de la familia, especialmente el de su padre. 
Fue un domingo muy temprano cuando nos dirigíamos a misa, cuando maría josé tropezó con algo, eso creímos todos, y dio un traspié, su papá la detuvo de inmediato para que no cayera. ya instalados en nuestros asientos, vimos como maría josé fue cayendo lentamente sobre el banco y casi perdió el conocimiento. la tomé en brazos mientras su padre, buscaba un taxi y la llevamos al hospital. allí permaneció por diez días y fue entonces cuando le informaron que su hija padecía de una grave enfermedad que afectaba seriamente su corazón, pero no era algo definitivo, que debía practicarle otras pruebas para llegar a un diagnóstico firme. 
Los días iban transcurriendo, randolf renunció a su trabajo para dedicarse al cuidado de maría josé, su madre quería hacerlo pero decidieron que ella trabajaría, pues sus ingresos eran superiores a los de él. 
Una mañana randolf se encontraba al lado de su hija cuando ella le preguntó: 
-¿voy a morir, no es cierto?, eso te lo dijeron los médicos ¿verdad? 
-no mi amor, no vas a morir, dios que es tan grande, no permitiría que pierda lo que más he amado en el mundo respondió el padre. 
-¿van a algún lugar?. ¿pueden ver desde lo alto a las personas queridas?. ¿sabes si pueden volver? 
-bueno hija, respondió, en verdad nadie ha regresado de allá a contar algo sobre eso, pero si yo muriera, no te dejaría sola. estando en el más allá buscaría la manera de comunicarme contigo, en última instancia utilizaría el viento para venir a verte.
-¿al viento? ¿y como lo harías papi?. 
-no tengo la menor idea hija, sólo sé que si algún día muero, sentirás que estoy contigo cuando un suave viento roce tu cara y una brisa fresca bese tus mejillas. 
Ese mismo día por la tarde, llamaron a randolf, el asunto era grave, su hija estaba muriendo, necesitaban un corazón pues el de ella no resistiría sino unos quince o veinte días más. ¡un corazón!. ¿de dónde saco un corazón?. lo vendían en la farmacia acaso, en el supermercado, o en una de esas grandes tiendas que hacen propaganda por radio y televisión. ¡un corazón!. ¿dónde?. 
Ese mismo mes, maría josé cumpliría sus quince años. fue el viernes por la tarde cuando consiguieron un donante, las cosas iban a cambiar. el domingo por la tarde, ya maría josé estaba operada. todo salió como los médicos lo habían planeado. ¡éxito total!. sin embargo, randolf no había vuelto por el hospital y maría josé lo extrañaba muchísimo. su mamá le decía que ya que todo estaba bien y que sería el papá quien trabajaría para sostener la familia, maría josé permaneció en el hospital por quince días más, los médicos no habían querido dejarla ir hasta que su corazón estuviera firme y fuerte y así lo hicieron. 
Al llegar a casa todos se sentaron en un enorme sofá y su mamá con los ojos llenos de lágrimas le entregó una carta de su padre. 
María josé, mi gran amor: "al momento de leer mi carta, debes tener quince años y un corazón fuerte latiendo en tu pecho, esa fue la promesa de los médicos que te operaron. no puedes imaginarte ni remotamente cuánto lamento no estar a tu lado en este instante. 
Cuando supe que ibas a morir sentí que yo también moriría contigo, y me preguntaba ¿qué podía hacer?... después de tanto pensar y sentir mil cosas dentro de mí, decidí finalmente que la mejor manera de hacer algo por ti era darle respuesta a una pregunta que me hiciste cuando tenias diez años y a la cual no respondí. 
Decidí hacerte el regalo más hermoso que nadie jamás ha hecho. te regalo mi vida entera, sin condición alguna para que hagas con ella lo que creas que es mejor, sintiendo muchas cosas bellas y sabiendo que en el mundo lo más importante es que quieras vivir, ¡vive hija!. ¡¡¡¡te amo!!!!... también quiero que sepas que hoy, mañana y siempre estaré a tu lado, siempre. te amo y siempre te amaré, porque eres lo más grande y hermoso que dios me ha dado... siempre estaré contigo, siempre te amaré...
María josé lloró todo el día y toda la noche. al día siguiente, fue al cementerio y se sentó sobre la tumba de su papá, lloró como nadie lo ha hecho y susurro: 
-papi ahora puedo comprender cuánto me amabas, yo también te amo aunque nunca te lo dije. por eso también comprendo la importancia de decir "te amo". y te pido perdón por haber guardado silencio"... 
En ese instante las copas de los árboles se movieron levemente y cayeron algunas flores, sintió maría josé que un suave viento rozó su cara y una brisa fresca besó sus mejillas. alzó la mirada al cielo sintiendo una paz inmensa y dio gracias a dios por eso. se levantó y caminó a casa con la alegría de saber que lleva en su corazón "el amor más grande del mundo"..

Las Huellas..Hermoso video reflexión ..


Las Huellas
Una noche en sueños vi que con el Señor caminaba
junto a la orilla del mar bajo hermosa luna plateada.
Soñé que en los cielos veía toda mi vida representada
en celestiales escenas que en silencio contemplaba.

Dos pares de firmes huellas en la arena iban quedando,
mientras con el Señor íbamos cual amigos conversando.
Miré atento hacia atrás esas huellas reflejadas en el suelo,
pero algo extraño observé y me invadió gran desconsuelo.

Observé que algunas veces al reparar en las huellas,
en vez de ver los dos pares veía solo un par de ellas.
Observaba también yo que aquel solo par de huellas,
se advertían mayormente en mis noches sin estrellas
en los días de mi vida llenos de angustias y tristeza,
cuando el alma necesita más del consuelo y fortaleza.

- Pregunté triste al Señor:

¿Señor, tu no has prometido que en horas de aflicción
siempre a mi lado estarías dando muestras de tu amor?
Pero noto con tristeza que en medio de mis querellas,
cuando más aflige el dolor solo veo un par de huellas.
¿Dónde están las otras dos que indican tu compañía,
cuando las tempestades sin piedad azotan la vida mía?

- Y el Señor me contestó con ternura y compasión:

Escucha bien hijo mío, comprendo tu confusión,
Siempre te amé y te amaré y en tus horas de dolor
siempre a tu lado permanezco para mostrarte mi amor.
Mas si en ocasiones ves solo dos huellas al caminar
y no puedes ver las otras dos que se deberían reflejar,
es que en tu hora afligida cuando flaquean tus pasos,
no hay huellas de tus pisadas porque te llevo en mis brazos.

LA CIEGA Bella reflexión


LA CIEGA
Había un ciega sentada en la calle, con una taza y un pedazo de cartón, escrito con tinta negra, que decía: "Por favor, ayúdenme, soy ciega"
Un creativo de publicidad que pasaba frente a ella, se detuvo y observó unas pocas monedas en la taza.
Sin pedirle permiso tomó el cartel, le dio vuelta, tomó un marcador negro que el llevaba y escribió otro anuncio.
Volvió a poner el pedazo de cartón sobre los pies de la ciega y se fue.
Por la tarde el creativo volvió a pasar frente la ciega que pedía limosna; su taza estaba llena de billetes y monedas.
La ciega reconoció sus pasos y le preguntó si había sido él, el que re escribió su cartel y sobre todo, qué había escrito.
El publicista le contestó:
"Nada que no sea tan cierto como tu anuncio, pero con otras palabras".
Sonrió y siguió su camino.
El nuevo mensaje decía :
"Hoy es primavera y no puedo verla"
Cambiemos de estrategia cuando no nos sale algo, y verán que puede que resulte mejor de esa manera.
Nadie puede ser esclavo de su identidad: cuando surge una posibilidad de cambio, hay que cambiar.
Las masas humanas más peligrosas son aquellas en cuyas venas ha sido inyectado el veneno del miedo.... del miedo al cambio.
"Si haces lo que siempre has hecho,
obtendrás los resultados que siempre has obtenido“
El mundo exige resultados. No le cuentes a otros tus dolores del parto. Muéstrales al niño.

Un verdadero amor es quien te acepta tál y como eres



Un verdadero amor es quien te acepta tál y como eres,
quien te ayuda a ser mejor.
Es alguien que te levanta el ánimo cuando lo necesitas.
Es alguien con quien se puede bromear sin que te enojes.
Es alguien que se acuerda de ti cuando reza.
Es alguien que te quiere por lo que eres
y no por lo que tienes ni por lo que sabes.
Es alguien que no se queda mirando, sino que te lleva a mirar juntos en la misma dirección.
Es alguien que se interesa por tus cosas...
aunque sean pequeñas.
Es alguien que se acuerda de ti cuando tu no estas
y no te deja cuando fracasas.
Es alguien que acepta tus enojos a pesar que no tengas la razón.
Es alguien que comparte tu soledad y tu tristeza, 
así como tus alegrías y tus sonrisas.
Es alguien que trata de entenderte.
Es alguien que sé lanza contigo a correr riesgos
y que nunca te negará su ayuda cuando la necesites.

Si soy esa mujer que comete errores igual que todas…



Si soy esa mujer que comete errores igual que todas…
Si soy aquella que se ilusionó y creyó que la querían…
Si soy aquella a la que también no supieron valorar…
Si soy aquella mujer de la cual hablaron mal…
Si soy aquella mujer a la que quisieron ver triste…

PERO MIREN!!!! DE LOS ERRORES APRENDÍ, SIGO DE PIE,
CON LA CABEZA EN ALTO Y LO MAS IMPORTANTE ES QUE SOY
MUY FELIZ!!!!!


Gracias Dios



Gracias Dios porque
aunque no tengo Mucho dinero
Ni grandes lujos
tengo Vida, Salud y una
Familia Hermosa que no
cambio por Nada.

Ojalá todas las mujeres tuviéramos siempre ese hermoso y dulce "OLOR A MAMÁ".



Mamita, ¡cómo hueles rico!"
(Eso me dice mi pequeña de seis años con quien estoy acostada conversando).
-"Pero mi amor, ¿a qué puedo oler si no uso lociones, ni perfumes, ni cremas?
Con seguridad no huelo a nada".
-"Te equivocas, mamita, hueles rico, "HUELES A MAMÁ", me contesta sonriente.
Esta respuesta me llena de emoción y me hace pensar:
Es una respuesta linda, llena de amor y de ternura.
HUELES A MAMÁ.
Yo nunca había pensado en ese olor, no lo había llamado así, nunca supe definirlo,
pero ahora sé que mi madre huele dulcemente a mamá.
HUELES A MAMÁ
cuando estás llena de ternura, de amor, de cariño y de comprensión.
HUELES A MAMÁ
cuando juegas con tus hijos sin importarte qué pasó con tu arreglo.
Cuando con ellos vuelves a ser niña y compartes el yoyo, la pelota y la muñeca.
HUELES A MAMÁ
cuando con ellos cantas y cuentas cuentos.
Cuando escuchas sus quejas y oyes sus problemas.
HUELES A MAMÁ
cuando encuentras palabras adecuadas en sus momentos tristes.
HUELES A MAMÁ
cuando les dedicas todo tu tiempo cuando están enfermos.
HUELES A MAMÁ
cuando les permites invitar a sus amigos sin preocuparte cómo te dejan la casa.
HUELES A MAMÁ
cuando soportas sus chanzas pesadas; cuando les hablas de su deporte favorito,
así no entiendas nada.
HUELES A MAMÁ
cuando les reprendes a tiempo e impones una disciplina dulce pero firme.
HUELES A MAMÁ
cuando sabes decir SÍ y cuando sabes decir NO.
HUELES A MAMÁ
cuando te afanas y preocupas por sus estudios.
HUELES A MAMÁ
cuando procuras mejorar y aprender a ser mamá las veinticuatro horas del día.
Mi niña me dijo que yo olía a mamá y me siento muy feliz.
Ojalá todas las mujeres tuviéramos siempre ese hermoso y dulce "OLOR A MAMÁ".
Tu vida puede ser lo que tu quiere que sea.
Vívela un día a la vez..!!

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