HUMILLADO POR CREER EN DIOS (Algo para compartir y bendecir)


Un hombre que trabajaba en el ejército era constantemente humillado porque creía en Dios.  Un día, su superior quería humillarlo enfrente de las tropas.  Llamó al joven soldado y le dijo:

- Joven, venga aquí !  Tome la llave y vaya y estacione el jeep allá al frente!
El joven soldado dijo:  "No sé manejar".  

Entonces dijo el Capitán: - Bueno, pues entonces pida ayuda a su "Dios"!  Demuéstrenos que Él existe!

El joven soldado tomó las llaves y mientras caminaba hacia al vehículo empezó a orar. Subió al vehículo y lo estacionó PERFECTAMENTE bien así como el Capitán lo pedía.  

Al salir del jeep el joven soldado vio que todos estaban llorando y le dijeron al mismo tiempo:
  " Nosotros queremos servir a tu Dios!"

El soldado asustado preguntó qué estaba sucediendo.  El Capitán llorando abrió el cofre del jeef y le mostró al joven soldado que el carro no tenía máquina.  

Entonces el joven dijo:  "Ven? Ese es el Dios al que yo sirvo! EL DIOS DE LOS IMPOSIBLES! El Dios que da vida a lo que no existe.  Ustedes creerán que hay aún cosas imposibles, PERO CON DIOS TODO ES POSIBLE!

A la persona que esté leyendo ésto, le ruego a Dios que haga UN MILAGRO EN TU VIDA! Lo pido en Nombre de Jesús, Amén!

Comparte a quien quieras bendecir y no olvides escribir AMÉN!

LO QUE JAMÁS DEBES DECIRLES A TUS HIJOS.

Las palabras duelen más que los golpes y dejan cicatrices más profundas que cualquier herida. Como adultos y papás tenemos en nuestras manos una enorme responsabilidad, pues podríamos destruir en un segundo a nuestros pequeños. Ten mucho cuidado con lo que les dices, empieza por quitar de tu vocabulario estas 10 hirientes frases.

1. Nunca haces nada bien.

Los niños aprenden todos los días, no puedes exigirles algo que no está a su alcance. Es tu responsabilidad enseñarles, y si algo no les sale bien no tienes que insultarlo, es mejor que los alientes a intentarlo de nuevo.

2. Deberías parecerte más a tu hermano.

No puedes pedirle que se parezca a alguien más y menos a su hermano, si lo haces sólo crearás rencillas y rivalidades irracionales. Todos somos personas únicas e irrepetibles, debes alentar y respetar esa individualidad.

3. Eres gordo, tonto, feo.

Los niños creen todo lo que decimos, somos su fuente más confiable,  por lo tanto no subrayes lo negativo, mejor hazle ver sus cualidades. Él empezará a creer en sí mismo gracias a ti.

4. Siempre me avergüenzas.

Aunque tu hijo haga berrinches en la casa o en público, nunca le diga que te avergüenzas de él. Probablemente él está tratando de decirte que necesita atención, así que mejor enfoca esa energía en cosas positivas y actividades que le ayuden, tal como clases de teatro, baile o algún deporte.

5. ¡Sabía que no debía tener hijos!

A veces creemos que si los hacemos sentir mal acatarán las reglas y se portarán mejor. ¡Grave error! Si dices palabras hirientes crearás rebeldía y los alejarás de tu lado.

6. Me tienes harto.

A veces perdemos la paciencia fácilmente debido al estrés que nos causan las actividades diarias, pero desquitarte con tus hijos no servirá de nada, es mejor explicarle a tus pequeños las cosas.

7. Ya no te quiero.

Cuando hacen algo mal, a veces decimos “Si sigues haciendo eso te voy a dejar de querer” o “Ya no te quiero porque eres malo”.  Ellos no deben aprender que tu amor es condicional, si lo que deseas es que cumplan las reglas debes recurrir a un castigo adecuado, pero el amor no debe estar involucrado.

8. Deja de llorar, no es para tanto.

Reprimir los sentimientos y emociones de nuestros hijos es un acto que frecuentemente hacemos y sólo logra que de adulto no sepa expresar sus emociones o se sienta culpable al hacerlo.

9. Eres igual de estúpido(a) que tu padre (madre).

No debes expresarte mal del padre o madre de tus hijos y mucho menos compararlo de esa manera. Si no tienes nada bueno que decir de la otra persona es mejor que no lo digas.

10. Deja de hacer preguntas tontas.

Ninguna pregunta es tonta, los niños tienen una sed incansable de conocer y tú eres una fuente de conocimiento para ellos. Alienta su curiosidad, no la enjaules.

Hermosa Reflexión ZAPATOS VIEJOS




Un estudiante universitario salió un día a dar un paseo con un profesor, a quien los alumnos consideraban su amigo debido a su bondad para quienes seguían sus instrucciones.

Mientras caminaban, vieron en el camino un par de zapatos viejos y supusieron que pertenecían a un anciano que trabajaba en el campo de al lado y que estaba por terminar sus labores diarias.

El alumno dijo al profesor:
Hagámosle una broma; escondamos los zapatos y ocultémonos detrás de esos arbustos para ver su cara cuando no los encuentre.

Mi querido amigo- le dijo el profesor- nunca tenemos que divertirnos a expensas de los pobres.
Tú eres rico y puedes darle una alegría a este hombre. Coloca una moneda en cada zapato y luego nos ocultaremos para ver cómo reacciona cuando las encuentre.

Eso hizo y ambos se ocultaron entre los arbustos cercanos. El hombre pobre, terminó sus tareas, y cruzó el terreno en busca de sus zapatos y su abrigo.

Al ponerse el abrigo deslizó el pie en el zapato, pero al sentir algo adentro, se agachó para ver qué era y encontró la moneda. Pasmado, se preguntó qué podía haber pasado. Miró la moneda, le dio vuelta y la volvió a mirar.
Luego miró a su alrededor, para todos lados, pero no se veía a nadie. La guardó en el bolsillo y se puso el otro zapato; su sorpresa fue doble al encontrar la otra moneda.

Sus sentimientos lo sobrecogieron; cayó de rodillas y levantó la vista al cielo pronunciando un ferviente agradecimiento en voz alta, hablando de su esposa enferma y sin ayuda y de sus hijos que no tenían pan y que debido a una mano desconocida no morirían de hambre.

El estudiante quedó profundamente afectado y se le llenaron los ojos de lágrimas.
Ahora- dijo el profesor- ¿no estás más complacido que si le hubieras hecho una broma?

El joven respondió:
Usted me ha enseñado una lección que jamás olvidaré. Ahora entiendo algo que antes no entendía: es mejor dar que recibir.

MAMI, ALGUIEN TE NECESITA. “Te quiero”.



¿Es posible que disfrute que me necesiten? Algunas veces, sí, pero en general, es cansador. Agotador. Pero, no está hecho para que lo disfrutemos cada momento. Es un deber. Dios me hizo su mamá. Es un puesto que anhelé por mucho, antes de que lo entendiera. Durante un fin de semana de tres días, mi esposo no podía creer cuantas veces mis hijos dijeron “Mami. Mami. ¡Mami!” “¿Siempre son así?”, me preguntó, sin ser capaz de esconder su horror y compasión. “Sip. Todo el día, todos los días. Este es mi trabajo”. Y, tengo que admitir, es el trabajo más difícil que he tenido en la vida. En mi vida anterior, era administradora de una muy popular cadena de comida rápida. Un sábado a las 7:30 pm, con la ventanilla de salida llena de platos, una lista de espera de dos horas y un corte de luz inexplicable, no se compara con un martes a las 5:00 pm en nuestro hogar. Y, déjenme que les diga, los clientes de restaurantes por aquí están entre los más exigentes. Pero son papilla en comparación a niños pequeños que han dormido poco y tienen el azúcar baja.

Una vez, hace mucho tiempo, tenía tiempo para mí. Ahora, las uñas de mis pies necesitan amor. Y mi sostén no me queda tan bien como antes. Mi plancha onduladora tal vez ya no funciona, la verdad, no tengo la menor idea. No puedo ducharme sin una audiencia. Empecé a usar crema para ojos. Ya no me piden mi identificación para comprar alcohol. La prueba de que soy madre. Prueba que alguien me necesita. Que por hora, siempre hay alguien que me necesita. Como la noche anterior…

A las 3 am. escuché pequeños pasitos entrando a mi pieza. Me quedé quieta, apenas respirando. Tal vez va a devolverse a su pieza. Sí, seguro.

¡Mami!”

¡Mami!”, un poquito más fuerte.

“Sí”, apenas susurré.

Él pausó, sus ojos gigantes y brillando en la poca luz.

“Te quiero”.

Y, sólo con eso, se fue. Corrió de vuelta a su pieza. Pero, sus palabras se quedaron colgando en el fresco aire de la noche. Si pudiese estirar mi mano y agarrar sus palabras, las abrazaría a mi pecho. Su voz susurrante dijo la mejor oración del mundo. “Te quiero”.

Algún día, este pequeñito va a ser un hombre. Ya nunca más voy a escuchar estas dulces palabras susurradas para mí en las altas horas de la noche. Sólo el ruido de máquinas y mi esposo roncando. Entonces, voy a dormir en paz en las noches, sin ninguna preocupación de un niño enfermo o un bebé llorando. Todo eso será sólo un recuerdo. Estos años de ser necesitada son agotadores, pero muy pasajeros. Tengo que dejar de soñar con “aquel día” cuando las cosas serán más fáciles. Porque la verdad es que, tal vez si sean más fáciles, pero nunca serán mejor que en el presente. Hoy, cuando me encuentro cubierta en baba de guagua y mocos de niños. Hoy, cuando siento esos bracitos gorditos alrededor de mi cuello. Hoy es perfecto. “Algún día” voy a hacerme pedicuras y tomar mis duchas sola. “Algún día” voy a recibirme de vuelta a mí misma. Pero, hoy día me entrego a los demás y estoy cansada, sucia y tengo tanto amor alrededor mío, pero estoy feliz”. Y, me tengo que ir, alguien me necesita...

¿Sirenas o Ballenas? Bella reflexión..


Un gimnasio puso un anuncio espectacular que decía lo siguiente: Este verano, ¿qué quieres ser? ¿Sirena o ballena? 

Una mujer que les envió su respuesta dijo por correo electrónico: "Ayer vi un cartel con una foto de una chica en un escultural bikini y con la frase de este verano, ¿qué vas a ser? ¿Sirena o ballena? Respuesta: Las ballenas están siempre rodeadas de amigos. Las ballenas tienen una vida sexual activa, quedan embarazadas y tienen hermosos cachorros. Las ballenas amamantan. Las ballenas están por ahí recorriendo los mares y conociendo lugares interesantes como la Antártida y los arrecifes de coral de la Polinesia. Las ballenas tienen amigos delfines. Las ballenas comen camarones a dos manos. Las ballenas tiran chorros de agua y juegan mucho. Las ballenas cantan muy bien. Las ballenas son enormes y casi no tiene depredadores naturales. Las ballenas están bien resueltas, SON HERMOSAS y SON AMADAS. 

En cambio las sirenas NO EXISTEN... Si existieran vivirían en crisis existencial: ¿Soy un pez o un ser humano? No tiene hijos porque matan a los hombres que están encantados por su belleza. Su reproducción sería como los peces sin contacto físico, sin amor. Son hermosas, pero viven tristes y solas por siempre ... Estimado Gimnasio, ¡prefiero ser una ballena!" 

(Al día siguiente, el gimnasio elimina la publicidad) 

"A menudo, el ser humano se preocupa tanto por la parte exterior de una persona, la posesión de bienes materiales, la opinión de los demás y se olvida que lo más importante son los sentimientos de las personas... Si apreciamos más lo que somos y NO lo que otr@s imaginan, todo el mundo sería lo que quisiera ser y haría lo que quisiera hacer, y sólo entonces seríamos felices ". 

HAY QUE BUSCARSE UN AMANTE !


Muchas personas tienen un amante y otras quisieran tenerlo. Y también están las que no lo tienen, o las que lo tenían y lo perdieron. Y son generalmente estas dos últimas, las que vienen a mi consultorio para decirme que están tristes o que tienen distintos síntomas como insomnio, falta de voluntad, pesimismo, crisis de llanto o los más diversos dolores. 

Me cuentan que sus vidas transcurren de manera monótona y sin expectativas, que trabajan nada más que para subsistir y que no saben en qué ocupar su tiempo libre. En fin, palabras más, palabras menos, están verdaderamente desesperanzadas.

Antes de contarme esto ya habían visitado otros consultorios en los que recibieron la condolencia de un diagnóstico seguro:
"Depresión" y la infaltable receta del antidepresivo de turno.

Entonces, después de que las escucho atentamente, les digo que no necesitan un antidepresivo; que lo que realmente necesitan, ES UN AMANTE.

Es increíble ver la expresión de sus ojos cuando reciben mi veredicto.  Están las que piensan: ¡Cómo es posible que un profesional se despache alegremente con una sugerencia tan poco científica!. Y también están las que escandalizadas se despiden y no vuelven nunca más.

A las que deciden quedarse y no salen espantadas por el consejo, les doy la siguiente definición:
Amante es: "Lo que nos apasiona". Lo que ocupa nuestro pensamiento antes de quedarnos dormidos y es también quien a veces, no nos deja dormir.

Nuestro amante es lo que nos vuelve distraídos frente al entorno. Lo que nos deja saber que la vida tiene motivación y sentido.

A veces a nuestro amante lo encontramos en nuestra pareja, en otros casos en alguien que no es nuestra pareja. También solemos hallarlo en la investigación científica, en la literatura, en la música, en la política, en el deporte, en el trabajo cuando es vocacional, en la necesidad de trascender espiritualmente, en la amistad, en la buena mesa, en el estudio, o en el obsesivo placer de un hobby...

En fin, es "alguien" o "algo" que nos pone de "novio con la vida" y nos aparta del triste destino de durar

Y que es durar? - Durar es tener miedo a vivir. Es dedicarse a espiar como viven los demás, es tomarse la presión, deambular por consultorios médicos, tomar remedios multicolores, alejarse de las gratificaciones, observar con decepción cada nueva arruga que nos devuelve el espejo, cuidarnos del frío, del calor, de la humedad, del sol y de la lluvia.

Durar es postergar la posibilidad de disfrutar hoy, esgrimiendo el incierto y frágil razonamiento de que quizás podamos hacerlo mañana.

Por favor no te empeñes en durar, búscate un amante, se vos también un amante y un protagonista... de la vida

Piensa que lo trágico no es morir, al fin y al cabo la muerte tiene buena memoria y nunca se olvidó de nadie.

Lo trágico, es no animarse a vivir; mientras tanto y sin dudar, búscate un amante...

La sicología después de estudiar mucho sobre el tema descubrió algo trascendental:


"Para estar contento, activo y sentirse feliz, hay que estar de novio con la vida".